5.29.2005

Y se fue nomás...

Se volvió a Buenos Aires.
Que bárbaro. De golpe me paré y me di cuenta que mi vida era un absoluto fracaso. Así, sin mas, a los 26 años, descubrí que mi vida había empezado a convertirse en mi peor pesadilla. Había transpuesto el umbral entre la bohemia filosófica y la absoluta estupidez mediocre.
Regresó de los primeros tres meses en la Capital, donde se mudó para empezar su carrera como arquitecta. Y contra todos los pronósticos, está espléndida, crecida, divina, y a pesar de los contratiempos naturales, le va fantástico.Ella está viviendo la vida que yo hubiera querido vivir.
No son celos; no confundir. Es mas bien enojo y decepción contra mí, enojo por lo que soy, enojo porque no soy lo que tendría que haber sido.
Esta moledora diaria de trabajar-para-vivir y vivir-para-trabajar no me deja espacio para mí. Cuando volveré a vivir?
En que lugar torcí el camino? Podré arreglarlo?

Si esto va a ser el resto de mi vida, paso.

Contador de visitas