5.15.2005

Tocan a la puerta

Cuando golpean a mi puerta y salgo a atender y no encuentro a nadie, no me causa ninguna gracia.

No porque no haya nadie o me de miedo; es simplemente la impotencia de saber que hay otros lugares y otros planos donde existen criaturas que intentan interactuar conmigo y yo soy tan corta que no puedo verlos o percibirlos.

Es porque solo me dejo asomarme a la cerradura de lo que no comprendo. Y no puedo ir mas allá.

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